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Journal of Medicinal Food (2010): Encontró que el extracto de apio tiene efectos hepatoprotectores significativos.
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Pakistan Journal of Nutrition (2008): Reportó que el jugo de apio mejora la función renal y reduce los niveles de urea y creatinina.
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Fitoterapia (2011): Demostró que sus flavonoides ayudan a combatir la inflamación y el daño oxidativo.
Estos estudios avalan científicamente lo que la medicina natural ya sabía desde hace siglos.
Precauciones y contraindicaciones
Aunque el apio es seguro para la mayoría de las personas, hay ciertas advertencias que debes tener en cuenta:
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Evita su consumo excesivo si estás embarazada, ya que en grandes cantidades puede estimular el útero.
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Personas con problemas de riñón severos o que siguen dietas bajas en potasio deben consultar a su médico antes de consumirlo en grandes cantidades.
