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Hierve el agua.
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Añade los clavos y deja hervir suavemente de 5 a 7 minutos.
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Retira del fuego y deja enfriar hasta una temperatura tibia y cómoda.
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Cuela los clavos por seguridad.
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Vierte el agua tibia de clavo en una palangana para baños de asiento o recipiente poco profundo.
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Siéntate cómodamente durante 10–15 minutos, manteniendo el nivel del agua bajo.
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Seca suavemente la zona con una toalla limpia.
¿Con qué frecuencia usarlo?
La mayoría de las personas utilizan el baño de clavo 1–2 veces por semana para higiene y confort.
No se recomienda su uso diario.
