- ¼ de taza de aceite de coco
- 10 gotas de aceite esencial de eucalipto
- 10 gotas de aceite esencial de menta
- 5 gotas de aceite esencial de lavanda (opcional)
Instrucciones: Derrite el aceite de coco y mezcla los aceites esenciales. Almacena en un frasco hermético. Aplica en el pecho y la espalda antes de dormir para facilitar la respiración.
3. Jarabe de Cebolla y Miel
Aunque suena inusual, la cebolla es un excelente expectorante natural. Aquí te mostramos cómo hacer un jarabe eficaz:
- Una cebolla grande
- ¾ de taza de miel
Instrucciones: Corta la cebolla en rodajas y colócala en un frasco. Cubre la cebolla con miel y deja reposar durante 6 a 8 horas. Después de este tiempo, tendrás un jarabe que puedes tomar una cucharada 2-3 veces al día para aliviar los síntomas.
