La humilde empleada que sirvió durante años a una poderosa familia millonaria fue acusada de repente de robar una joya invaluable.-nhuy

“Ahora por fin puedo dormir…”

Ananya respondió:

“Porque ahora, no estás solo”.

En la ventana de la panadería colgaba un cartel:

“Caléndula: donde toda dulzura proviene de la honestidad”.

Dicen que los dulces de allí tienen un sabor especial, quizás porque cada pieza contiene un poco de perdón, un poco de esperanza y mucho amor.

Y allí, en ese tranquilo pueblo de montaña, Aarav y Ananya demostraron que, a veces, la flor más simple es suficiente para despertar incluso el corazón más rico.