"Ella ya no está tan malhumorada."
Me quedé congelado.
Lily miró fijamente los árboles con ojos abiertos y asustados.
“Ella nos está mirando.”
Mi corazón latía con fuerza.
“¿Dónde?” susurré.
Lily tragó saliva con fuerza.
“Ella dijo…
que traería al niño de vuelta.”
La esperanza brilló dolorosamente en mi pecho.
“Pero sólo”, susurró Lily, “si vienes sola la próxima vez”.
Se me cayó el estómago.
La próxima vez.
Los ojos de Lily se llenaron de lágrimas.
“Dijo que te llamará cuando esté lista”.
El bosque quedó en silencio.
Completamente silencioso.
Y una brisa fría se deslizaba entre las ramas, trayendo consigo un sonido suave y desagradable.
Un llanto suave.La voz de un niño.
Eco justo fuera de alcance.
Llamando para mi.
EL FIN
