Tristeza constante sin una causa aparente
Pérdida de interés o placer en actividades cotidianas
Fatiga y falta de energía, incluso sin esfuerzo físico
Cambios en el apetito, que pueden provocar aumento o pérdida de peso
Alteraciones del sueño, como insomnio o dormir en exceso
Dificultad para concentrarse, recordar información o tomar decisiones
Sentimientos de culpa, inutilidad o baja autoestima
Irritabilidad, ansiedad o inquietud constante
En casos más graves, pueden aparecer pensamientos negativos recurrentes, sensación de desesperanza o ideas relacionadas con la muerte. Estos síntomas requieren atención inmediata por parte de un profesional de la salud mental.
Síntomas físicos de la depresión
Aunque muchas personas asocian la depresión solo con el estado emocional, también puede manifestarse a través de síntomas físicos, como:
Dolores de cabeza frecuentes
Molestias musculares o articulares
Problemas digestivos
Sensación de presión en el pecho
Estos signos físicos suelen llevar a consultas médicas sin que se identifique una causa orgánica clara, cuando en realidad están relacionados con un trastorno depresivo.
Causas de la depresión
