1- Fatiga extrema e inexplicable
La fatiga persistente, incluso después de una noche de descanso, puede indicar un flujo sanguíneo deficiente al cerebro.
2. Alteraciones visuales repentinas
La visión borrosa, la visión doble o la pérdida repentina de la visión en un ojo son señales de alerta. La visión de túnel también puede ser un precursor de un derrame cerebral.
3- Entumecimiento o debilidad en un lado del cuerpo
¿Debilidad repentina en el brazo, rigidez en un lado de la cara o sensación de hormigueo? Estos son síntomas clásicos de un derrame cerebral inminente.
4. Dificultades para hablar o comprender
Si tiene dificultad para expresarse, encontrar las palabras o comprender lo que se le dice, esto podría indicar un problema neurológico grave.
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