Un millonario acudió a un asilo con la intención de hacer una donación benéfica… pero jamás imaginó que entre los rostros olvidados encontraría a una anciana que lo miró y susurró su nombre. Era su madre… desaparecida hacía 40 años.

uno perdido en sus pensamientos No hacía falta decirlo Lo que habían encontrado era grande tan grande que podía poner a Ramona contra las cuerdas de una vez por todas Pero Mario que siempre pensaba un paso adelante no se quedó conforme “Nos falta algo” dijo mientras encendía el motor “Pruebas sí pero también necesitamos un testigo alguien que pueda confirmar lo que pasó en esta hacienda.
” Leonardo lo miró de reojo entendiendo al instante “¿Crees que alguien haya visto?” Mario soltó una carcajada seca En los pueblos todo se sabe Siempre hay alguien que vio que oyó que recuerda algo Solo hay que encontrarlo No perdieron tiempo Bajaron al pueblo más cercano que estaba a unos 15 minutos de la hacienda Era un lugar chico de calles empedradas casas de techos bajos y gente que te miraba raro si no eras de ahí Se estacionaron frente a una tiendita de abarrotes que apenas y se sostenía en pie Mario que era experto en tratar con todo
tipo de personas fue el primero en entrar Leonardo lo siguió Adentro una señora mayor atendía detrás del mostrador Tenía el cabello recogido en un chongo apretado y unas manos llenas de arrugas y trabajo duro Cuando los vio entrecerró los ojos con desconfianza “Buenas tardes doña” saludó Mario con una sonrisa Venimos de parte de la familia Ortega Estamos buscando a alguien que haya trabajado en la Hacienda Las Palmas hace muchos años La señora los miró fijo como sopesándolos ¿Para qué quieren saber preguntó con voz seca Leonardo dio un paso adelante Es importante señora Queremos
saber qué pasó realmente allá Mi mamá vivió algo muy feo y creemos que alguien puede ayudarnos La señora se quedó callada unos segundos luego se acomodó el delantal y salió de detrás del mostrador “Vengan” dijo Simplemente Los llevó a la parte de atrás de la tienda donde había una pequeña sala llena de fotos viejas en las paredes Señaló una en particular un grupo de hombres sonrientes frente a la hacienda Mi esposo trabajó ahí” dijo Se llamaba Rogelio Fue capataz muchos años hasta que cerraron todo de un día para otro
Leonardo sintió que el corazón le latía más fuerte Él todavía vive La señora asintió Vive pero está enfermo Apenas y sale de su cama Si quieren verlo es bajo su riesgo No le gusta mucho hablar Leonardo no lo dudó Lo queremos ver La señora les indicó una casa al final de la calle Era una construcción vieja con paredes descascaradas y una cerca de madera caída a pedazos Tocaron la puerta y esperaron Al poco rato una muchacha joven les abrió Debe haber sido la nieta tenía unos 18 o 20 años y miraba con la misma desconfianza que todos en el
pueblo Cuando le explicaron a qué iban dudó unos segundos pero finalmente los dejó pasar La casa era humilde con muebles viejos y un olor a humedad que se metía en la nariz En una cama junto a la ventana acostado bajo una manta gruesa estaba Rogelio un hombre flaco como un palo de rostro curtido por el sol y los años Leonardo se acercó despacio Señor Rogelio mi nombre es Leonardo Ortega Vengo a preguntarle sobre la Hacienda Las Palmas sobre lo que pasó hace 40 años Rogelio abrió los ojos con dificultad Los miró con una mezcla de curiosidad y resignación
Ortega murmuró Ese apellido pesa muchacho Leonardo se agachó junto a su cama Mi mamá Carmen la recuerda El viejo soltó un suspiro largo Claro que la recuerdo Era una mujer buena siempre sonriendo siempre pendiente de todo Leonardo tragó saliva ¿Qué pasó ese día el día del accidente Rogelio miró al techo como si buscara las palabras en las manchas de humedad Yo vi todo dijo al fin con voz áspera Vi cuando llegó su tía Esa mujer Ramona llegó nerviosa con un carro medio destrozado Su mamá estaba adentro viva pero confundida Como ida Pedía por su
hijo Pedía por usted Leonardo apretó los puños conteniendo la rabia Y mi papá El viejo cerró los ojos Él ya estaba muerto Lo vi Ramona no quiso esperar a nadie Me ordenó que no dijera nada que si hablaba me iba a meter en un problema muy grande Luego se llevó a su mamá así no más sin papeles sin avisar a nadie Leonardo sintió que el estómago se le revolvía ¿Está dispuesto a testificar preguntó sabiendo que era mucho pedir Rogelio sonrió triste Muchacho no sé cuánto tiempo me quede pero si puedo ayudar a que se haga
justicia lo haré No por usted por ella por su mamá Leonardo le apretó la mano con gratitud sabía que ese testimonio podía cambiarlo todo Cuando salieron de la casa el cielo ya estaba oscuro Solo se oían grillos y el crujido de sus pasos sobre la graba Mario encendió un cigarro y soltó el humo despacio Tenemos a la señora Carmen Tenemos los documentos y ahora tenemos a un testigo clave Leonardo miró hacia el cielo estrellado Ahora sí Ramona se te acabaron las mentiras Los días siguientes fueron de pura estrategia Ricardo preparaba los
documentos para la TEI Deanda Mario acomodaba a los testigos Leonardo se encargaba de estar con su mamá todo el tiempo que podía Era como si cada uno jugara su parte en una partida que ya sabían que no tenía marcha atrás Ramona mientras tanto había desaparecido Nadie sabía dónde estaba No contestaba llamadas no aparecía en sus casas ni siquiera sus amigos de siempre sabían dar razón de ella Leonardo no se engañaba Sabía que no era casualidad Ramona se estaba moviendo buscando la forma de salvarse y no tardó
mucho en dar su golpe Una tarde Ricardo llamó urgente a Leonardo Tenemos un problema Leonardo estaba en la clínica acompañando a Carmen cuando recibió la llamada Salió rápido al pasillo para escuchar mejor ¿Qué pasó ramona presentó una contrademanda dice que todo el dinero y las propiedades son de ella legítimamente y acusa a Carmen de haber estado incapacitada mentalmente desde antes del accidente Leonardo apretó el teléfono con tanta fuerza que casi lo rompe ¿Cómo va a probar eso es mentira Ricardo suspiró No lo sé todavía pero si logra convencer
al juez de que tu madre era incapaz de manejar sus bienes antes del accidente podría complicarnos todo Leonardo sintió que el mundo le daba vueltas Ramona era más sucia de lo que había imaginado Estaba dispuesta a hundir a Carmen a destruirla todavía más con tal de no perder su fortuna Colgó y entró de nuevo a la habitación donde estaba su madre Carmen dormía tranquila ajena a la tormenta que se estaba desatando allá afuera Leonardo se acercó a ella y le acarició el cabello canoso con ternura “No te voy a fallar mamá”
murmuró Esa misma noche convocó a Ricardo y Mario en su departamento Necesitaban replantear todo Sentados en la sala revisaron los documentos los testimonios las grabaciones “Ramona va a tratar de usar todo en nuestra contra” dijo Ricardo “Va a pagar testigos va a comprar doctores falsos va a ensuciar la imagen de tu mamá como sea.
” Mario encendió un cigarro y soltó el humo con fastidio Esa vieja es más venenosa que una lacrán Leonardo se pasó una mano por el cabello ¿Qué podemos hacer ricardo pensó unos segundos La clave es demostrar que Carmen estaba mentalmente capaz después del accidente Aunque tuviera pérdida de memoria eso no la hacía incapaz legalmente Mario se incorporó Y tenemos el reporte médico de la hacienda ese donde recomendaban tratamiento psicológico no encierro Leonardo asintió Y a Rogelio él puede decir que mi mamá hablaba preguntaba por mí Ricardo hizo una mueca Es un riesgo El abogado de Ramona