Porque la mejor venganza no fue arruinarlos. La mejor venganza fue sobrevivir, prosperar y ser inmensamente feliz sin ellos. Ellos son solo un mal recuerdo. Yo soy el futuro.
Y esta vez, nadie me va a quitar lo que es mío.
Gracias por leer mi historia. Si crees que ninguna madre debería pasar por esto, comparte y comenta desde dónde me lees. La justicia tarda, pero llega.
