“YO HABLO 9 IDIOMAS” – DIJO LA JOVEN LATINA ACUSADA… EL JUEZ SE RÍE, PERO QUEDA EN SHOCK EN SEGUNDOS…

 

Dice hablar nueve idiomas, pero no ha podido demostrarlo ni con una sola prueba. ¿No es cierto, señorita Torres? Dijo alzando la voz para que todos en la sala lo escucharan. Mariana, sin perder la calma, respondió con firmeza. No me han permitido hablar hasta ahora, pero si lo desea, puedo demostrarlo aquí mismo. Las risas resonaron de nuevo entre los presentes, como cuchillos que buscaban perforar su dignidad. Su madre, sentada en la primera fila, apretaba un pañuelo contra el pecho, rezando en silencio para que aquella injusticia terminara pronto.

El juez fuentes alzó una ceja y recostó el mentón en una mano, entretenido con el espectáculo. Demostrarlo aquí en esta sala. ¿Acaso crees que este tribunal es una clase de idiomas? Muchacha, estás acusada de falsificación, no de dar lecciones. Lo que importa es si tu supuesta habilidad sirvió para crear documentos ilegales y de eso la fiscalía asegura tener pruebas suficientes. Mariana sintió la sangre hervirle en las venas, pero respiró profundo, recordando las palabras de su madre. La verdad siempre brilla más que la mentira, aunque intenten apagarla.

levantó la mirada hacia el juez y respondió con serenidad, “Si ustedes quieren pruebas de que soy culpable, búsquenlas en su expediente, pero si lo que desean es ridiculizarme por lo que sé, entonces permítanme demostrarlo, porque lo que sé puede dejar en evidencia que aquí no soy yo la que está mintiendo. ” El murmullo en la sala creció como un oleaje indomable y por primera vez el juez sintió una ligera incomodidad en su propio terreno. El juez Fuentes golpeó el mazo tres veces, exigiendo silencio, aunque en el fondo disfrutaba del espectáculo que se estaba creando.

Con voz cargada de ironía, se inclinó hacia adelante y preguntó, “Muy bien, señorita Torres, si tanto insiste en defenderse con esa fábula de políglota, muéstrenos lo que sabe. ” Pero le advierto, no piense que puede engañar a este tribunal con un par de frases memorizadas de internet. Si realmente domina nueve idiomas, debería ser capaz de sostener al menos unas palabras en cada uno. El fiscal Ramírez aplaudió sarcásticamente, como si ya estuviera celebrando la derrota de Mariana, convencido de que aquella niña humilde se hundiría en ridículo frente a todos.