😱 NADIE TE LO DICE: puedes contagiarte en un salón de belleza y es más común de lo que crees. Por suerte, hay tres medidas simples que reducen casi todo el riesgo… Toda la info y cómo protegerte, en el primer comentario 👇

El Virus del Papiloma Humano (VPH) es uno de los microorganismos más extendidos en el mundo y, aunque suele asociarse únicamente a la transmisión sexual, también puede propagarse mediante contacto directo piel con piel e incluso a través de superficies o instrumentos contaminados. Su presencia en lugares de uso compartido, como los salones de belleza, ha despertado preocupación entre especialistas, especialmente porque muchos procedimientos estéticos implican contacto con la piel, las uñas o zonas donde pueden existir microlesiones imperceptibles.

El VPH es capaz de sobrevivir por cierto tiempo sobre objetos manipulados con frecuencia. Si estos elementos no han sido correctamente desinfectados, pueden conservar partículas virales que representan un riesgo para la siguiente persona que los utilice. Aunque no todas las cepas del virus generan complicaciones, los profesionales de la salud coinciden en que la prevención es fundamental, sobre todo en espacios donde circulan muchas personas a diario.

Los servicios habituales en un salón, como manicure, pedicure, depilación, cejas, lifting de pestañas o tratamientos similares, requieren el uso de pinzas, tijeras, cortacutículas, limas u otras herramientas que con frecuencia entran en contacto con la piel. En muchos de esos procedimientos pueden producirse microcortes, desprendimiento de células o irritación en zonas sensibles. Aunque esos detalles parecen menores, representan un punto de entrada ideal para que un virus ingrese al organismo si las herramientas no han sido desinfectadas correctamente.