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El famoso "pico" en la frente

Este pequeño punto en forma de V en la línea del cabello nunca pasa desapercibido. A veces sutil, a veces muy pronunciado, puede transmitirse de generación en generación con sorprendente regularidad.
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Hoyuelos: un encanto atemporal.

Iluminan la sonrisa y aportan dulzura instantánea. Ya sean sutiles o muy visibles, suelen reaparecer cuando una de las abuelas los posee.
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Pecas: pequeñas estrellas personales

Estas pequeñas manchas en la nariz o los pómulos pueden transmitirse de generación en generación. Más o menos visibles según la exposición solar, constituyen un delicado legado bronceado.
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La silueta: un estilo natural
Algunas tendencias morfológicas recuerdan a las de una abuela: cintura definida, caderas redondeadas, hombros finos… Un punto de partida heredado, luego moldeado por el estilo de vida, la alimentación y la actividad diaria.
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Líneas de sonrisa: el legado más tierno

Estas pequeñas líneas alrededor de los ojos o la boca cuentan una historia. A menudo, reflejan una sonrisa generosa transmitida de generación en generación, como un símbolo de alegría compartida.
