Este tipo de dolor sordo e irradiado, especialmente si persiste o empeora, es un signo temprano común de cáncer de páncreas. Desafortunadamente, a menudo se confunde con problemas digestivos o musculares menores.
2. Pérdida de peso rápida e inexplicable
En tres semanas, mi padre perdió más de cinco kilos sin esfuerzo. Perdió el apetito y se cansó. Lo atribuimos al estrés, pero era el cáncer lo que estaba afectando la función digestiva de su páncreas.
La pérdida de peso repentina sin causa aparente es una señal de alerta y siempre debe motivar un examen médico.
Otras señales de advertencia a las que debemos prestar atención
Aunque el dolor y la pérdida de peso son los síntomas más característicos, también pueden presentarse otros síntomas:
- Ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos), a menudo debido a un bloqueo de los conductos biliares.
- Fatiga crónica que persiste a pesar del descanso
- Heces de color claro u orina oscura, asociadas con problemas de flujo biliar
- Náuseas, hinchazón, indigestión, especialmente después de las comidas.
- Nueva aparición de diabetes después de los 50 años sin factores de riesgo evidentes
Individualmente, estos pueden parecer poco importantes, pero en general no deben ignorarse.
