Costra amarilla después de despertar: ¿qué significa?

Cada mañana el escenario es similar: te miras al espejo y notas pequeños depósitos amarillentos en las esquinas de tus ojos que no lucen muy agradables estéticamente.

Quizás te preguntes si esto es resultado de la fatiga o quizás una señal de advertencia de tu cuerpo.

Sin embargo, la verdad es más simple y natural de lo que parece.

Coloquialmente lo llamamos “sueño”, “chasis” o incluso “caparazón”, pero en realidad es el resultado del proceso de limpieza nocturna que realiza tu cuerpo mientras duermes.

Este depósito se forma a partir de una combinación de moco, sebo, células muertas y bacterias neutralizadas, que los ojos neutralizan durante la noche.

Como los párpados permanecen cerrados durante el sueño y el parpadeo no elimina de forma natural las impurezas, todo se acumula en las esquinas de los ojos, apareciendo por la mañana como un bulto característico.

El color amarillo de este recubrimiento se debe a las bacterias muertas que el sistema inmunológico eliminó durante la regeneración nocturna.