¿Realmente queremos sanación para esta familia, o sólo queremos un mejor drama?
Al final, tal vez la versión más poderosa de la carta de Diana sea la que nunca llegamos a ver, la que permanece sin imprimir, sin filtrar, existiendo solo en el espacio entre la memoria, la imaginación y el anhelo.
Porque independientemente de que tal nota exista o no en la realidad, la verdad emocional detrás de ella ya existe.
Dos hijos.
Una madre.
Y un mundo todavía desesperado por leer entre líneas que ella nunca tuvo oportunidad de escribir.
