- Paso 1: Hierve 250 ml de agua en una olla pequeña hasta que llegue al punto de ebullición.
- Paso 2: Añade 1 cucharadita de hojas secas de salvia (o 2 frescas) al agua caliente.
- Paso 3: Apaga el fuego y deja reposar tapado por 5-10 minutos para una infusión óptima.
- Paso 4: Cuela las hojas y bebe tibia, idealmente por la mañana o después de comidas.
Esto toma solo 15 minutos y puedes personalizarlo con limón para un toque refrescante.
Ahora, veamos variaciones.
Variaciones para Hacerla Más Agradable
Si el sabor amargo te molesta, prueba agregar menta o jengibre. Estudios sugieren que combinar hierbas potencia efectos antioxidantes.
