El granjero cabalgaba con su novia… y se congeló al ver a su exesposa embarazada cargando leña... Rodrigo cabalgaba tranquilo junto a su nueva prometida cuando la vio, su exesposa, cargando leña con vientre enorme de 7 meses de embarazo.-nhuy

Ella era más gruesa, su rostro marcado por el trabajo duro, pero había algo imposible de ignorar que ocupaba todo el espacio entre ellos.

Su vientre.

Grande, redondo, obvio.

Rodrigo hizo cálculos sin medida, fechas que coincidían con cruel precisión, últimos minutos antes del divorcio, despedidas sin sospechas, promesas que jamás imaginó consecuencias.

Su sangre se heló.

Ese niño era suyo.

Valetipa notó el cambio en el cuerpo de Rodrigo, la rigidez repentina, la tensión en las manos, la respiración contenida como si hubiera visto un fantasma.

"¿Rodrigo?", preguntó, con la sonrisa a punto de quebrarse. "¿Qué pasa?"

Él no respondió.

Gabriela bajó la mirada al principio, no por vergüenza sino por costumbre, y continuó caminando, como si ese pasillo fuera una carga más que debía llevar.

Ese gesto duele más que mis palabras.

Rodrigo se apeó sin pensarlo, dejando a Valenzuela atrás, confundida, y dio unos torpes pasos hacia la mujer que había sido su esposa durante ocho años.