EL MILLONARIO LLEVÓ A SU HIJA AL HOSPITAL TRAS EL VIAJE CON SU MADRE… Y LLAMÓ AL 911

EL MILLONARIO LLEVÓ A SU HIJA AL HOSPITAL TRAS EL VIAJE CON SU MADRE… Y LLAMÓ AL 911

 

—Papá… algo malo pasó con mamá, pero ella me dijo que si te contaba iba a pasar algo peor. Por favor, ayúdame… me duele la espalda.

La voz de Ximena Ramírez, de siete años, salió débil desde su cuarto rosa en la casa de Lomas de Chapultepec. Alejandro Ramírez acababa de regresar de un viaje urgente de negocios a Tokio. Tenía la maleta a medio abrir y el corazón listo para reencontrarse con su hija… pero en la entrada solo alcanzó a ver a Lorena Castillo, su exesposa, bajar las escaleras corriendo.

—Tengo una cita en el salón, es urgente —dijo ella sin mirarlo. Evitó el abrazo, evitó la conversación, evitó todo. Se fue tan rápido que Alejandro ni siquiera pudo preguntarle cómo había estado la niña durante la semana de custodia.

Ese nerviosismo no le cuadró.

Subió al cuarto de Ximena y tocó suave.

—M'ija, ya llegué. Ven, dame un abrazo.

—Estoy aquí —respondió ella. No se mueva.

Alejandro entró y la encontró sentada en la orilla de la cama, de espaldas, con una blusa demasiado grande. Sus hombros estaban encogidos, como si el cuerpo le pesara.

— ¿Qué pasa, corazón? —preguntó, acercándose.