El Misterio de la Habitación 312-B

algunos hablaban de reacciones hormonales, otros de contaminación química, incluso de fenómenos sobrenaturales.
Pero el doctor Menezes, neurólogo responsable del caso, no encontraba ninguna explicación científica.
Los exámenes mostraban siempre lo mismo:
signos vitales estables, mínima actividad cerebral, ningún movimiento físico.

Cuando la quinta enfermera — Laura Campos — llegó a su consultorio llorando, sosteniendo una prueba positiva y jurando que no había estado con nadie en meses, Ricardo comprendió que algo verdaderamente inexplicable estaba ocurriendo.

Presionado por la dirección del hospital y temiendo un escándalo, decidió actuar.