Y justo debajo, en tinta casi desvanecida:
Administrado por: E. Morales
Sin autorización familiar.
Sin aprobación ética.
Solo en caso de emergencia.
Un escalofrío recorrió su espalda.
—Elena… —susurró—. ¿Qué hiciste?
Reencuentro en la oscuridad
A las ocho en punto, llamaron suavemente a la puerta del estudio.
—Adelante —dijo Charles, todavía sosteniendo el papel.
Elena entró. Ya no llevaba la bata blanca; Estaba vestida con ropa sencilla, como si hubiera vuelto a ser la joven criada que llegó a la mansión tanto tiempo atrás.
—Gracias por recibirme —dijo ella.
—Creí que querías hablarme —respondió él con voz fría—. Pero parece que el pasado ha decidido adelantarse.
Le mostró el informe.
La sangre abandonó el rostro de Elena.
—Yo… puedo explicarlo.
—Explícalo —ordenó él—. Ahora.
Ella respiró hondo.
