"¡MI MAMÁ SE MUERE, AYÚDAME!" — ¡LA RESPUESTA DEL MILLONARIO CAMBIÓ SU VIDA PARA SIEMPRE!-nhuy

—Perdóname… por rendirme de mui.

Volvió al salón con el corazón distinto. Ya no era miedo: era decisión.

Fue directo a la cabina del DJ. Un hombre mayor, Miguel, la miró como si viera un fantasma.

—Marina… ¿Marina Carvalho?

Ella asintio, sorprendida.

—Yo tocaba el piano en la escuela de tu madre —dijo él con emoción—. Te vi crecer bailando.

Las lagrimas le subieron a Marina.

—Necesito ayuda —susurró—. Quiero bailar… pero con la música de ella.

Miguel entendió sin preguntas. Sus ojos brillaron.

—Tengo esa versión… la guardé todos estos años. Nunca supe por qué… hasta ahora.

Volvieron juntos al salón. Marina, descalza, con la cabeza alta y el marco de su madre en las manos. Rafael brindaba en medio de su grupo, celebrando la rendición ajena como si fuera un triunfo personal.

Marina se plantó a tres metros de él.