En el tranquilo pueblito de Silverwood, Claire lleva una vida tranquila con su esposo y su pequeño hijo adoptivo, Malo. Una tarde, mientras jugaba tranquilamente, el niño pronunció una frase que la dejó paralizada. No fue una tontería, ni uno de sus caprichos habituales: palabras precisas, acompañadas de dibujos que dibuja día tras día. Sensible y observadora, Claire intuye de inmediato que algo anda mal. ¿Por qué su pequeño parece estar describiendo a una mujer que no conoce? ¿De dónde proviene esta asombrosa certeza?
Mientras su esposo minimiza las afirmaciones de la niña, Claire duda. ¿Debería tomarlo todo en serio o descartarlo como producto de su imaginación? Sin embargo, los detalles que repite Malo son demasiado específicos como para ignorarlos. Como muchos padres ante una situación desconcertante, se debate entre la razón y la intuición.
