Factores ambientales y de estilo de vida
El contacto frecuente con agua, sin protección, ablanda las uñas temporalmente, haciendo que se rompan al secarse. Imagina sumergirlas en agua tibia repetidamente; esto las expande y contrae, creando microfisuras.
Fumar o el estrés crónico reducen la circulación sanguínea, limitando los nutrientes que llegan a las puntas de los dedos.
