Hábitos diarios que las dañan
¿Te muerdes las uñas cuando estás estresado? Este hábito no solo las acorta, sino que las expone a bacterias y saliva, que las debilitan con el tiempo.
Además, el uso excesivo de esmaltes y removedores con acetona reseca la superficie. Estudios indican que limitar estos productos ayuda a mantener la integridad natural.
Problemas de salud subyacentes
En algunos casos, las uñas quebradizas podrían relacionarse con condiciones como problemas tiroideos o psoriasis, que alteran el ciclo de crecimiento. No es para alarmarte, pero notar patrones persistentes podría sugerir consultar a un profesional.
La humedad extrema o el frío también contribuyen, especialmente en climas variables como en México, donde el invierno seco afecta más de lo que piensas.
