“TRADUCE ESTO y te hago DIRECTORA”, se burló el millonario, pero la empleada no lo dejó terminar

 

“¿Usted dijo algo más, señor?”, añadió ella levantando la vista hacia el hombre que todos llamaban el millonario detrás de su espalda.  dijo que si lo traducía me haría directora. Al pronunciar esa palabra directora, varias cabezas se giraron hacia don Esteban,  algunos con una chispa de curiosidad morbosa, otros con genuina sorpresa.