LA HIJA DEL MILLONARIO NUNCA HABÍA CAMINADO — HASTA QUE ÉL ATRAPÓ A LA NIÑERA IN FRAGANTI HACIENDO ALGO INCREÍBLE

—Princesa… ¿te arrepientes de algo?

Lara sonrió con una paz nueva, como quien ya no vive escondida.

—Sí —dijo—. Me arrepiento de haber esperado tanto para empezar a intentarlo.

Álvaro besó su frente, y entendió que el mundo seguiría lleno de gente diciendo “no se puede”. Pero dentro de esa casa, por fin, el “imposible” ya no era una pared. Era solo el punto de partida.