"¡MI MAMÁ SE MUERE, AYÚDAME!" — ¡LA RESPUESTA DEL MILLONARIO CAMBIÓ SU VIDA PARA SIEMPRE!-nhuy

La música se aceleró. Un vals rapidísimo, difícil incluso para profesionales. Y la realidad le cayó encima: estaba sola, sin pareja, sin preparación, rodeada de gente esperando su fracaso. Le temblaron las piernas.

—No puedo —susurró.

—¿Qué? —Rafael se acercará—. No, escuche.

Marina tragó saliva, sintiendo el nudo en la garganta.

—No puedo hacer esto.

Bárbara se rió como si le hubieran contado el mejor chiste.

—¡Lo sabia! ¡Era puro teatro!

Rafael levantó la copa, triunfante.

—Cincuenta mil… y desiste antes de empezar.

Las risas fueron un martillo. Marina sintió las lágrimas querer salir, pero se mordió el labio. No iba a llorar ahí.

—Solo… solo necesito un minuto —pidió—. Para concentrarme.