Y por primera vez entendí que el perdón también puede ser un regalo, envuelto en dolor y redención.
A veces la gente no desaparece para traicionar…
sino para sobrevivir.
Y cuando regresa, es para cerrar el círculo del amor y la lealtad.
Y por primera vez entendí que el perdón también puede ser un regalo, envuelto en dolor y redención.
A veces la gente no desaparece para traicionar…
sino para sobrevivir.
Y cuando regresa, es para cerrar el círculo del amor y la lealtad.