Niña Envió “Golpean A Mamá” Al Número Equivocado — Jefe: “Voy Para Allá”

El hombre intentó negar, balbuceó excusas. Mateo apretó un poco más, no por placer, sino por precisión.

—Emma. Ocho años. ¿Dónde está?

El nombre pareció aterrizar por fin en la mente borracha del agresor. Su cara cambió: no a culpa, sino a miedo de ser descubierto.

—Arriba… probablemente —tosió—. Mira, es un malentendido. Sarah es mi novia. Ella me pidió que la disciplinara…

“Disciplinarla.”

Esa palabra hizo que algo oscuro se encendiera en Mateo. Entonces, desde arriba, una voz pequeña, quebrada, lo llamó:

—¿Matt… eres tú?