Solo dije que su propuesta tiene un problema en la parte de logística. La compañía en Shangai lo había mencionado. Un silencio incómodo se extendió por la mesa. Don Esteban entrecerró los ojos estudiándola como a un enigma que no le gustaba resolver. ¿Y tú cómo demonios sabes eso? Preguntó irritado.
Ella bajó la mirada un instante buscando las palabras correctas. Porque llevo dos años leyendo los reportes que dejan olvidados en las mesas cuando termino de limpiar. No me pagan por eso, pero igual los leo. El joven de corbata roja soltó un suspiro involuntario. Pilar se inclinó hacia adelante, genuinamente interesada.
Entonces, ¿entiendes los reportes en Mandarín? Y en coreano, si los tuvieran, respondió Marisol sin pretensión. La sala quedó suspendida unos segundos. Don Esteban Carraspeó decidido a recuperar el control. Muy bien, muy bien. No estamos aquí para impresionarnos. Vamos al punto. Tomó un folder azul.
