El aire se quebró. Incluso Pilar dejó de respirar un segundo. Don Esteban entrecerró los ojos midiendo cada palabra que ella no había dicho. Muy bien, entonces vamos a ver si lo que aprendiste te puede salvar ahora. se acercó a su silla, tomó un sobre rojo y lo lanzó sobre la mesa.
Aquí empieza la prueba real. Si quieres jugar en la mesa grande, tendrás que demostrarlo. Marisol sintió que algo se movía bajo sus pies. No sabía si era miedo o el inicio de un cambio que nunca imaginó, pero dejó una cosa clara con sus ojos firmes. Ella no pensaba retroceder.

