UNA CRIADA DESCUBRE A LA MADRE DEL MULTIMILLONARIO ENCERRADA EN EL SÓTANO… POR SU CRUEL ESPOSA…-nhuy

Pasé esas seis semanas transformándome. Con el dinero de emergencia que liberó Gregorio, alquilé un ático en el centro. Contraté a los mejores nutricionistas para recuperar mi fuerza, a estilistas para cambiar mi imagen de “ratoncita” a “ejecutiva tiburón”, y lo más importante, a Rebeca Cano, la abogada de familia más despiadada de España.

—Vamos a presentar la demanda de custodia la misma mañana de la boda —dijo Rebeca—. Y entregaremos las pruebas de fraude a la Fiscalía Anticorrupción al mismo tiempo. Cuando digan “sí, quiero”, la policía ya estará en camino.

Aprendí a caminar con la cabeza alta. Aprendí finanzas. Aprendí a usar mi dolor como combustible. Conseguí visitas supervisadas con Clara en un punto de encuentro familiar neutral. Verla me dio la fuerza que me faltaba. Ella estaba bien, pero me necesitaba.

El día de la boda llegó. Era en una finca exclusiva a las afueras de Madrid. 500 invitados. Lo más granado de la sociedad. Leandro esperaba en el altar, sudando. Viviana se paseaba como una reina.

Mi Mercedes negro con cristales tintados entró en la propiedad saltándose el control de seguridad. Mis guardaespaldas bajaron primero. Yo bajé después. Llevaba un traje de chaqueta color marfil, tacones de aguja y una actitud que gritaba poder.