EL MILLONARIO LLEVÓ A SU HIJA AL HOSPITAL TRAS EL VIAJE CON SU MADRE… Y LLAMÓ AL 911

Alejandro marcó varias veces. Al fin, Lorena contestó.

—¿Qué pasa ahora, Alejandro? Estoy ocupada —dijo con fastidio.

—Estoy en el hospital con Ximena —respondió él, con el altavoz encendido—. ¿Por qué no la llevaste al doctor?

—Porque no era necesario. Fue un golpe.

—¿Cómo pasó?

—Se cayó.

—Ximena me dijo que la empujaste —dijo Alejandro, siguiendo la mirada del inspector.

Silencio. Luego, la voz de Lorena se endureció.

—Está mintiendo. Los niños inventan cosas.

—Hay moretones en sus brazos con forma de dedos —añadió Alejandro.

—La agarré para ayudarla. Ya, basta. ¿Qué quieres? ¿Quitármela?

El oficial Vargas escribió cada frase, sin levantar la vista.

En ese momento el doctor Moreno regresó: no había fracturas ni daño a órganos, pero la infección era importante. Requería antibióticos intravenosos por al menos dos días.