EL MILLONARIO LLEVÓ A SU HIJA AL HOSPITAL TRAS EL VIAJE CON SU MADRE… Y LLAMÓ AL 911

—Esto debía atenderse en las primeras 24 horas —dijo el doctor, mirando a los policías.

Lorena, al escuchar “policías”, cambió el tono.

—¿La policía? ¡Qué exageración! Voy para allá, pero esto no se queda así.

Colombia.

Alejandro creyó que ya no podía sorprenderse más. Se equivocó.

Subió un momento al cuarto de Ximena por ropa limpia. Al abrir una mochila al fondo del clóset encontró dos pasaportes —el de Lorena y el de Ximena— y una hoja con boletos: Ciudad de México–Cancún y luego Cancún–Madrid, salida al día siguiente. Debajo había una nota, con letra firme:

"Si dices algo, tu papá se va a ir. Si hablas, te llevo lejos".

A Alejandro se le aflojó el pecho. No era solo miedo: era una amenaza y un plan.

Le entregué todo al inspector Hernández.

—Bien —dijo el inspector, serio—. Esto es intento de sustracción y coerción.