Todos nos observaban. El sobre pesaba. Estaba sellado con cera dorada. Me temblaban las manos al abrirlo.
No había dinero.
No había cheque.
Solo una hoja doblada.
Pensé que serían disculpas.
No lo eran.
Todos nos observaban. El sobre pesaba. Estaba sellado con cera dorada. Me temblaban las manos al abrirlo.
No había dinero.
No había cheque.
Solo una hoja doblada.
Pensé que serían disculpas.
No lo eran.